viernes, 8 de mayo de 2020

La flor del clavero. "Hatico"





El municipio de Hatico  fue poblado a lo largo del siglo XVIII por familias llegadas de Cambronal.

En el año 1908, con el paso de un gran huracán por la isla, el río Yaque del Sur creció e inundó los terrenos de Hatico, destruyendo este poblado. Fue la inundación más grande de la que se tiene noticias; pasadas las inundaciones comenzó a repoblarse el lugar con personas de distintas partes del país.

Hatico  es una de las zonas agrícolas donde se registra la mayor producción de plátanos, sobre todo de los célebres plátanos barahoneros. La verdad es que es un hermoso lugar, lleno de vegetación, producción agrícola. Se siente el olor de los frutos del campo, un rio que aun mana unas ricas agua que dan deseo de bañarse y más en esos tiempos de calor.




Muchas casas de colores de madera o palmas, algunas de clavo  techadas a dos aguas de canas o zinc. La mayoría de las casas tenías sus galerías en la parte delantera, los colores de estas eran contrastantes, con tragaluces cono adorno, que servían también de ventilación. Sembradas de flores en los alrededores de las viviendas..



En este pueblo había nacido Narciso Ramírez Pérez. Desde muy joven le gusto la policía, pero no hizo como hacen la mayoría que abandona los estudios y se enrolan en la policía o la guardia. Esta muchacho tenia sueños y decidió estudiar y luego ingresar a la academia de la policía. Se destacó como un excelente oficial y se capacito más allá en lo que se refiere a la investigación. Está  adscrito al palacio de la policía y al surgir los asesinatos allá en el sur, a sabiendas de que este oficial era de la zona, fue enviado asignándole el caso.



En apenas ocho meses se había producido seis asesinatos en la misma región. Todos con la misma características, los cuerpos descuartizados, con un clavo de acero enterrado en la mano izquierda y un elemento interesante, todos los cuerpos le habían encontrado algo introducido en la vagina. Se estaba esperando el análisis de esto en laboratorios de Puerto Rico porque en la Republica Dominicana no se contaba con un laboratorio especializado en criminología forense.



Nuestro investigador tenía algunas hipótesis, pero necesitaba confirmarlas. Estaba en el Hatico porque aquí había encontrado un cuerpo en una cueva, dicen que aquí Vivian indígenas en la época precolombina, cuando hicieron la experticia llegaron a la conclusión de que este no había sido el último crimen del asesino del clavo. Este cuerpo tenía más de cuatro meses aquí. No habían dado con esa chica que desde ese tiempo habían recibido la denuncia de su desaparición. Cuando llego la información de la aparición de este otro asesinato el Capitán Ramírez Pérez suponía que era la del secuestro del Cerro. Este caso aún estaba pendiente. Tenían que resolver lo de estos asesinatos a la mayor brevedad antes de que apareciera otra víctima.



Todos los asesinatos tenían un patrón similar. Descuartizados, lo del clavo en la mano izquierda y un objeto dejado en la vagina. Todas eran mujeres jóvenes, con hijos, madres solteras y en algún momento de su vida desacreditadas. Todo esto dejaba un patrón a seguir.



El investigado decide retirarse, pero antes tenía que ir a otro lugar. Pensó en una posible pista. Se dirigió al pueblo, en su camino iba analizando las circunstancias, entendía que estaba muy próximo al final de este caso. Se desmonto frente al RESTAURAN PUERTO LUMBRERA DE MURCIA. Un restaurant de un Español que se radico en esta región. 



El Capitán Ramírez Perea hizo su entrada al restaurant y en la misma puerta se paralizo, no salía de su sorpresa con lo que vio. Todo su cuerpo se momifico, cambio de color, no le salía el habla.





Humberto Guerrero Reyes

Continuara……

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