Lupa


Rosa era una chica que vivía en un sector marginal del oeste de la ciudad. Era la única hembra de cinco hermanos que la vida había maltrato como si fueran los culpables de los pecados de la humanidad. Delgada como la espiga de la flor marchita por el calor del día y la falta de agua y atención de personas que no se podían atender ni así misma; sus dedos largos en unas manos menudos y un pelo hermoso , pero , muy descuidado . Realmente si su suerte fuese otra, pues, su delgada figura fuese más agradable a la vista.

Las necesidades en sectores pobres provocan que la vida sea más advenediza. Rosa había cumplido recientemente los doce años y ya su mente volaba alto. Soñaba con escapar lo más lejos que el viento la llevase cualquier día de otoño.

El amor y la necesidad son tan volátil como la nitroglicerina,  pero, cuando se tienen ambas las consecuencias son insospechadas. Nuestra amiga Rosa era portadora de ambas y su instinto femenino le avisaba que en cualquier momento pasaría lo insospechado.

                                                                                                                      Continuara…

Por Humberto Guerrero

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