Lupa (Decima cuarte entrega)



Ely y Rosa estaban muy concentrada en sus conversaciones. Ely le decía como le estaba hiendo con sus cosas y le iba a comentar donde trabajaba y en qué condiciones, cuando en ese momento fueron sorprendidas con las llegadas de las damas viajeras.

Se veían cansadas, quedaron que se iban a reunir al día siguiente en la tarde y salieron. De su parte Ely entendió que era el mejor momento  para retirarse diciéndole a Rosa que luego terminaban su conversación.

La madre de Rosa, antes de irse a la cama hablo con su hija. Le dijo todas sus vivencias tanto con la señora que lee la taza, así como con su viaje por Elías Piña. La niña no encontraba que decir, estaba alucinada con todo aquello. Pregunto a la madre que si no iban a buscar debajo de la mata de guanábana, ella le comento que sí, pero que no podía hacerlo así como así, que ahí tenían que participar manos expertas en eso para evitar males mayores.

Las chicas casi no durmieron, se desvelaron pensando en el desenlace del día siguiente, amaneció. El día amaneció gris, había caído algo de lluvia en la madrugada. La mañana estaba fresca. Durante el día había expectación entre las mujeres de la casa, la doña no fue al trabajo, estaba muy nerviosa. No sabía que pasaría. La preocupación de Rosa mayormente era su bebe, que no le fuera a pasar nada. Parece mentira, una chiquilla y con esas preocupaciones.

Iban hacer las cuatro de la tarde cuando llegaron las mujeres una detrás de la otra. Isa que se acompañó  con otra amiga que era asidua a lugares donde había altares, La vecina que se mantenía pendiente a esa llegada y Rosa y su madre.

Colaron y tomaron café, Camilo ya había llegado y le contaron lo que pasaba, se quedó ahí con curiosidad. Pidieron su colaboración para buscar lo que querían.


Le pidieron a Camilo que buscara una pala y todos se dirigieron hacia el patio donde estaba la mata de Guanábana. Isa hurgo en la taza de la madre de Rosa y luego señalo un lugar. Dijo que ahí cavarían. Todas se pusieron alrededor del lugar, cada una tenía una vela, buscaron agua de florida e Isa la rocío encima del lugar donde cavarían formando una cruz, luego le lanzo un fosforo encendido y se pusieron a orar. Mientras tanto Camilo comenzó a cavar.

Después de llevar un rato cavando toco algo con la pala, sonaba un poco hueco, como quebradizo, a partir de ahí lo hizo con más cuidado. Abandono la pala y quito tierra con una cuchara. Logro divisar el objetivo. Isa le dijo que no pusiera las manos.

La adivinadora se acercó y con mucho cuidado saco la higüera con la comida. Se notaba un moro de habichuelas negras, tenía arenque y granos de maní, todo estaba podrido porque olía muy mal y tenía muchos gusanos todo aquello. En el centro había la cabeza esquelética de un animal, parecía un chivo. También había los restos de un velón.

Dentro de la cabeza del chivo había un papel. Isi lo saco. Allí estaban escritos los nombres de todos los miembros de la familia. Se hablaba de muerte, traición, desgracias y los nombres lo entintaron con sangre.

Rosa vómito, si su hermano no la agarra se hubiera caído allí mismo. Estaban todos sorprendidos. Tomaron todo aquello y le prendieron un velón y comenzaron a orarle. La amiga de Ely decía cosas que no se entendía, de repente rodo por el suelo, iba de un lado a otro dando vueltas, se detuvo y su vientre comenzó a crecer. Le colocaron unas velas alrededor. Rosa pensó que parecía alguien que hubiera muerto. Estaba muy asustada.

De repente la amiga de Ely se puso de pie, agarro la higüera y se comió todo aquello. Rosa no pudo más y se desmallo.

Despertó en el hospital, en ese momento tenía seis meses de embarazo y parecía que el momento había llegado. Parece que con todas aquellas cosas la impresión le provoco el adelanto del parto. Sentía grandes molestias en toda la espalda y grandes dolores. Nunca había sentido aquello. Su madre le acompañaba, gracias a Dios nunca le dejo sola.

El momento esperado llego, los médicos la asistía, la chica colaboraba, era muy fuerte. En aquel momento se escuchó un grito.

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