La olvidada y triste historia de Manuel Urrutia, el primer presidente de la Cuba revolucionaria (antes que Fidel Castro)

Fue el único hombre que estuvo por encima de Fidel Castro en el gobierno de Cuba: el único que, en teoría, pudo darle órdenes al "comandante".

Manuel Urrutia

El primer gobierno de la Cuba revolucionara comenzó a funcionar en la Universidad de Oriente, en Santiago.

Urrutia juró formalmente y una de sus primeras medidas fue nombrar a Fidel Castro como su delegado en los institutos armados del país, a la vez que Comandante en Jefe de las Fuerzas de Mar, Aire y Tierra de la República.

Los rebeldes lograron la victoria contra Batista el 1 de enero de 1959.

El nuevo mandatario también nombró como primer ministro a José Miró Cardona, un reconocido abogado, hijo de un reconocido general de las luchas independentistas del siglo XIX.
"Era un gobierno sin lugar a dudas muy moderado, de derecha", valora Guerra Vilaboy.

"Esto llevó a que Estados Unidos le diera rápidamente el reconocimiento diplomático, ya que el presidente era un hombre tan respetable como Urrutia y el primer ministro era el presidente del colegio de abogados, hijo de José Miró Argenter. Ambos representaba los grandes intereses del capital en la isla", explica.

De acuerdo con este profesor universitario, el de Urrutia era un gobierno que le daba a Washington la garantía de que la revolución no se radicalizara y también ofrecía a la poderosa burguesía cubana cierta tranquilidad de que no perderían sus beneficios.

"Esto puede haber sido también algo táctico que Fidel Castro tuviera también en su mente. No solo aceptar un gobierno de consenso nacional, que todas las fuerzas políticas lo aceptaran, sino que también que fuera bien visto por Estados Unidos y por la burguesía cubana, para que no se produjera un cisma", opina.

Urrutia era un abogado de clase media que defendió a un grupo de jóvenes que apoyaban a Fidel Castro en 195

Sin embargo, José Miró Cardona renunció al cargo poco menos de un mes después y Fidel Castro asumió como primer ministro.

Fue el principio del fin del gobierno de Urrutia o, al menos, de sus funciones presidenciales.

"Cuando Fidel Castro asume el premierato hace una reforma en la Constitución de 1940 y a partir de ese momento es el primer ministro quien tiene en sus manos las facultades para hacer las leyes y por tanto se le otorga al gobierno la facultad de ejecutar las leyes y toda esa responsabilidad recae en Fidel Castro", explica Guerra.

"En la práctica, desde febrero de 1959, Urrutia queda como una figura de segundo orden", añade.

Comentarios