“Lo único aceptable es cortar cabezas”

Un auto describe cómo una joven de Gandia se unió al Estado Islámico

La joven de origen marroquí detenida hoy en Gandía (Valencia).

Cuando el tropel de guardias civiles irrumpió en su vivienda de Gandía, hacía ya tiempo que Raja El Aasemy vestía de riguroso negro de los pies a la cabeza. Su detención, el 5 de septiembre del pasado año, frustró el deseo inequívoco de esta joven marroquí de 19 años de unirse al Daesh (acrónimo en árabe del autodenominado Estado Islámico). Un proceso de radicalización ideológica la había empujado a "emigrar" a los territorios de Siria e Irak controlados por ese grupo terrorista. En poco tiempo Raja pasó del tuit y el wahtsapp a la yihad activa, según el auto de procesamiento dictado por el magistrado, al que ha tenido acceso EL PAÍS.

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno acaba de procesar a esta presunta yihadista por un delito de integración en organización terrorista. La chica, que sigue en prisión a la espera de juicio, también es sospechosa de adoctrinar o captar a futuros terroristas, así como de incurrir en algunas de las actividades delictivas que han sido incorporadas al Código Penal tras la última reforma legal, como el autoadiestramiento para cometer atentados mediante la descarga de material de Internet.

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