sábado, 31 de octubre de 2015

La nueva tendencia de muchas mujeres a inventarse un novio que no existe

La nueva tendencia de muchas mujeres a inventarse un novio que no existe

De todas las mentiras piadosas surgidas por pura supervivencia desde el albor de los tiempos es la de inventarse una pareja –y añadimos, “perfecta”– una de las más socorridas, sobre todo para las mujeres. ¿Se imaginan por qué? Les pondremos un supuesto: la prima Mariví se casa, sí esa, la que lleva diez años de noviazgo y ni bien se había prometido ya tenía pensado el nombre de sus hijos.


 Entonces nuestra protagonista, soltera de treinta y… (dejémoslo ahí) acude a la boda y una horda de tías segundas, y algún tío chistoso también, empiezan a indagar en el hecho curioso –y un tanto terrible– de que “a tus años” todavía no te hayas casado; es más, que no se te conozca novio desde aquel heavy melenudo que presentaste unas Navidades en casa únicamente para “tocar las narices”. Porque así son las solteras, ya lo decía Bridget Jones, unos seres extraños con el “cuerpo lleno de escamas”.

Y aunque finjamos disfrutar con que nuestras primas nos perciban como una especie de alienígena comunistoide, en el fondo, la herencia cultural pesa casi tanto como los interrogatorios de tu madre y deseas echarte novio, aunque solo sea “¡para que se sepa!”.


A tenor de esta acuciante necesidad de quitarse a los parientes de encima y también a algún que otro pesado de discoteca, o de bar, o del barrio, o de la oficina… y en consonancia con el auge de las redes sociales para conocer a futuribles “caris” cuyos comienzos amorosos tal vez no puedas explicar jamás, ha nacido una nueva aplicación que facilita a millones de mujeres la agotadora labor de explicar qué es ser una ‘single': ‘The Invisible Boyfriend’ (o el novio invisible).

Admitimos que el nombre puede provocar la compasión ajena, pero es mucho más práctico de lo que creen y causa furor entre las solteras.

Esta ‘app’ permite crearse un novio personalizado por menos de lo que cuesta un depilado brasileño: unos 25 euros al mes.

El funcionamiento es el siguiente: las mujeres que se registran como usuarias de ‘Invisible Boyfriend’ escogen una apariencia de la pareja inexistente en una galería de caballeros de buen ver y eligen un nombre sexy para él… Luego seleccionan sus gustos, nacionalidad y personalidad perfecta (que sea cariñoso, pero no empalagoso; inteligente, pero no pedante; gracioso, pero solo a ratos…) y, puestos a elegir, que no aburra hasta a las plantas.

Y aquí llega lo bueno: el ‘software’ es capaz incluso de inventar vuestra historia de amor de principio a fin.

El generador de coartadas


“Nos conocimos este verano en el Congo. Remontábamos el río a bordo de una barcaza cuando de repente apareció un caimán gigante y entonces él salió de detrás de una arboleda, se lanzó al agua y acabó con el caimán a mordiscos. ¿Que si es de buena familia? El hijo del jefe de la tribu.

 Se llama Jotaku’uh… No, JO-TA-KU’UH (y has elegido ese nombre por el puro placer de oírselo pronunciar a tus tías y abuela). Pero podéis llamarlo Jota, o también Majestad”.

Como ves, es bastante más imaginativo que registrarse en una web de búsqueda de parejas, e infinitamente más divertido que asistir a la cita a ciegas que quiere organizarte la amiga de turno con un dentista amigo de su novio, que dedicará la noche a adoctrinarte sobre la importancia de usar hilo dental.

Pero ‘The Invisible Boyfriend’ es también interactivo, y de qué manera: las usuarias pueden optar por recibir románticos mensajes de su novio ‘fantasma’ e incluso llamadas personalizadas (“¡pero Jotakuu’h, cariño, telefonearme desde Zimbabue te va a salir carísimo! ¿Has sido tú quien ha rugido o el tigre…? Lo imaginaba…”); además de regalos, flores, notas… para todo tipo de gustos y grados de cursilería.

En vivo y en directo


Para quienes viven al margen de las nuevas tecnologías, pero aun así quieren callar a su madre, o simplemente jugar un rato a tener pareja sin las desventajas que traen consigo a menudo las de carne y hueso, siempre pueden alquilar una para eventos comprometidos –la boda de Mariví, por ejemplo– como ocurre en Japón.

La empresa Office Agents ofrece sus servicios de contratación de amigos, novios de un día e incluso familiares.

Así que si la cosa sale rana, te agencias una prima segunda por horas y le dices a las claras y sin escándalos familiares todo lo que piensas de su larguísima vida en pareja, que aún parece más larga si te imaginas casada con su marido.

¡Buff!Por cierto, el software todavía está en fase de pruebas, pero ya ha surgido una versión pensada para ellos: ‘The Invisible Girlfriend’, que incluye una novedad: las mujeres pueden contribuir altruistamente a poblar las fantasías de los usuarios haciéndose ‘selfies’ con los que nutrir la base de datos.

Aunque a nosotros se nos antoja un poco arriesgado ser “donante” de imagen. No vaya a ser que aparezca un no-novio con tu foto en la cartera reclamando derechos conyugales…     Fuente

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