Intriga rodea un avión robado por venezolano arrestado en Miami

El Gulfstream  presuntamente fue robado por el venezolano José Avelino Goncalves.

El Gulfstream que presuntamente fue robado por el venezolano José Avelino Goncalves.


Un avión Gulfstream estacionado en estos momentos en el Aeropuerto Ejecutivo de Miami parece contar con un pasado pintoresco: se dice que fue propiedad de la familia Bin Laden de Arabia Saudita.

El lujoso avión es ahora centro de otra historia de intriga internacional —un acaudalado fugitivo de Venezuela está arrestado ahora en Miami acusado de robar el avión de $4.5 millones a un ex socio de negocios.

El sospechoso es José Avelino Goncalves de Doral, quien alega que está pidiendo asilo político en Estados Unidos. Goncalves, de 49 años, hizo su primera comparecencia en un tribunal de Miami-Dade el viernes, acusado de un montón de crímenes de guante blanco de mayor cuantía, incluyendo fraude organizado y robo de mayor cuantía.

Mientras tanto, la policía de Miami-Dade asumió el control del avión bimotor de 22 plazas, estacionado en el aeropuerto de West Kendall.

“Esto es simplemente un malentendido entre dos socios de negocios”, dijo el viernes al tribunal David Fernández, abogado defensor de Goncalves. “Aquí no hay nada ilícito”.

No obstante, el juez de Miami-Dade dejó intacta la fianza de $4.5 millones.

“El podría huir del país”, dijo el fiscal de Miami-Dade Manolo Reboso.

La víctima es el empresario Luis Enrique Núñez-Villanueva, ex propietario de máquinas de juego tragamonedas quien era socio de Goncalves y su hermano en Venezuela en el negocio de los casinos.

El equipo de abogados de Núñez-Villanueva –Frank Quesada, John Priovolos y Carl Kakfa– observaba mientras la fiscalía explicaba los cargos al juez.

Los dos empresarios están demandándose el uno al otro ante los tribunales de Miami-Dade. Goncalves alega que Núñez-Villanueva se embolsilló $828,129 con los que debía haber comprado un helicóptero. Núñez-Villanueva niega esas alegaciones y exige su dinero por el avión.

Durante años, el avión ha tenido una serie de diferentes propietarios. De acuerdo con la base de datos de aviación PlaneLogger.com, el avión fue propiedad del empresario de Texas James Bath. El era un ex socio de negocios de George W. Bush, quien luego llegó a ser presidente.

De acuerdo con numerosos libros, Bath estuvo afiliado además con la rica familia petrolera Bin Laden, cuyo miembro más notorio, Osama, fue el autor intelectual de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.

El avión fue vendido luego a los Bin Laden en 1980, y cambió de dueños y números de registración varias veces después de eso. Finalmente, según los archivos, Núñez-Villanueva compró el avión en el 2009.

Debido a que los extranjeros no pueden ser propietarios legalmente de aviones en Estados Unidos, él creó una compañía en Delaware para que fuera la propietaria, lo cual es una práctica de negocios bastante común. Luego, en octubre del 2010, según muestran documentos judiciales, Núñez-Villanueva acordó vender el avión a Goncalves por $4.5 millones.

Goncalves y su hermano, Domingo Goncalves, tenían salas de juego en toda Venezuela. Según reportes noticiosos venezolanos, Domingo fue arrestado hace varios años por operaciones de juego ilegales y ayudó además a financiar la campaña del candidato presidencial de oposición Henrique Capriles en el 2012.

Su hermano, José Goncalves, huyó a Miami. La fiscalía confirmó que la agencia policíaca internacional Interpol tiene listada una “noticia roja” en su nombre, lo cual significa que es buscado para su arresto en Venezuela. El es además ciudadano de Portugal.

“Ninguno de esos países es un lugar seguro para él”, dijo el viernes Fernández, su abogado, al juez. “El está en este país porque ha sido perseguido políticamente en otro país”.

El acuerdo entre Goncalves y Núñez-Villanueva consistía en un pago por adelantado de $1.5 millones, y pagos mensuales de $500,000 a partir de entonces.

Pero detectives de Miami-Dade afirman que Goncalves solamente pagó $829,196, y nunca hizo otro pago. En los meses que siguieron, Goncalves – sin autorización de Núñez-Villanueva – transfirió el título del avión tres veces.

Un socio suyo de negocios, Miguel Rodríguez-Fambona, dijo a los detectives que él había creado una compañía en su nombre para cubrir la propiedad del avión para Goncalves. La razón: Goncalves, quien es buscado en Venezuela, no quería propiedades en su nombre, de acuerdo con el acta judicial.

Rodríguez-Fambona, el dueño de CR Aviation en el pequeño aeropuerto, nunca cobró un centavo a su amigo por guardar el avión en su hangar.

El año pasado, Goncalves transfirió el título del avión a una compañía venezolana llamada Feed Mix Industries, llevada por un piloto bien conocido llamado Andrés Guillermo Schrocci Mendoza.

El avión fue transferido a una compañía más el año pasado. La fiscalía dijo que Goncalves, tratando de esconder su dinero, transfirió también propiedades y compañías a nombre de su esposa y sus hijos.
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Jose Goncalves

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