Cómo enfrentarte a tu pareja si has cometido un desliz y no quieres perderla

¿Hay que ocultar un tropezón sin importancia en la relación? ¿O mejor ser sincero y contarlo? Una psicóloga de pareja ofrece los consejos para tomar una decisión y superar este trance

Cómo enfrentarte a tu pareja si has cometido un desliz y no quieres perderla

«Desacierto, indiscreción involuntaria, flaqueza en sentido moral, con especial referencia a las relaciones sexuales». Esta es una de las acepciones que la Real Academia de la Lengua (RAE) otorga al significado de la palabra desliz. Pero en el mundo de las emociones, de los sentimientos, un tropezón de este calibre supone algo muy diferente según la persona de que se trate. Cómo explica Mila Cahue, psicóloga de pareja del Centro de Psicología Álava Reyes y autora del libro «Amor del bueno», «no hay una norma fija de lo que es para cada pareja. Para algunas puede ser una relación sexual de una o varias noches, y para otras un simple mensaje de teléfono subido de tono. Todo depende del grado de complicidad de la pareja, de su confianza y compromiso y de las bases de su intimidad afectiva».

Enfrentarse a esta situación no es nada fácil. Sobre todo cuando quien ha cometido el desliz tiene claro que ha sido un grave error y se arrepiente. Claro que hay que pasar el gran trago de contárselo a la pareja y enfrentarse al temor de que ésta no lo entienda y le/la deje, porque en el fondo la queremos y no deseamos perderla.

«Para tomar una decisión, lo primero es analizar qué tipo de relación se mantiene»

Pero antes de tomar cualquier decisión y proceder a anunciar el desafortunado desatino, primero es necesario analizar qué tipo de relación se mantiene: si está basada en la confianza y en la verdad; si es una relación abierta y un resbalón de este tipo se medianamente aceptado; o si por el contrario, supone un punto y final con la pareja. «Aceptar los deslices, incluso a veces, se convierte en una estrategia de supervivencia», afirma la psicóloga Cahue. Y, por qué no, quizá merece la pena preguntarse si un desliz que no ha tenido importancia resulta preciso contárselo a nuestro compañero/a que puede sufrir, v bastante por ello.
«Algunas parejas valoran la sinceridad tanto que prefieren contarse todo y aguantar el dolor —dice Mila Cahue—. Sin embargo, la gran mayoría prefiere estar ignorante. Y se dicen: ¿para qué tener esa información? Ha sido algo puntual. No va a volver a ocurrir. En estos casos, es mejor ahorrar la dolorosa imagen del otro o la otra retozando con otra persona», recomienda la experta. Lo importante siempre es atenerse a las consecuencias de la decisión que se adopte.

En cualquiera de los casos, estas son las recomendaciones que ofrece Mila Cahue para superar un episodio que puede resultar muy doloroso en la relación, hasta el punto de romperla:

Si lo oculta a la pareja...

1. Quien decide no contarlo a la pareja, debe asumir que el error es de uno mismo. Quizá no pueda quitárselo de la cabeza, entonces es mejor que tampoco lo propague entre los amigos. Para gestionar estas emociones lo mejor es acudir a un especialista que ofrecerá las herramientas para superar lo ocurrido.

2. Si se ha ocultado una vez un desliz, existe el riesgo de que vuelva a ocurrir, ya que después de ese primer tropezón quien lo cometió no ha sufrido consecuencias negativas. Para evitarlo, «es aconsejable centrarse en el compromiso y amor hacia nuestra pareja y en querer hacerla feliz a diario. De esto modo estaremos bien ocupados y no dejaremos tiempo, ni espacio, ni ganas para sucesos inesperados».

Quien decide contarlo...

1. Hay que tener en cuenta que se corre un riesgo, pues la pareja puede decidir acabar con la relación. Podrá perdonar pero ya con vidas separadas.

2. Pensar bien lo que se va a decir, por qué se va a contar, para qué, cómo y cuáles son las consecuencias. Barajar la posibilidad de que la otra persona lo acepte o no lo admita.

3. La otra persona tiene libertad para tomar su propia decisión. Pregúntese si está dispuesto a admitir cualquier reacción. Entonces, adelante.

4. Si la estrategia es informar y pedir perdón, no hay que olvidarse de proponer la forma en que se va a evitar en el futuro otro desliz.

5. Debe estar preparado para aguantar un largo periodo de reproches de la pareja que acaba de recibir un jarro de agua fría. Será inevitable.

6. Armarse de paciencia y humildad para encajar esos reproches.

7. Trabajar en ganarse la confianza de la persona dañada con tiempo y atenciones. Existen estudios que indican que el cerebro necesita cinco halagos o experiencias positivas de parte de quien ofendió para resarcir o reequilibrar una experiencia negativa. Por tanto, a partir de ahora hay que querer elevado a la quinta potencia.

8. Piense si realmente merece la pena recuperar a una pareja herida, porque el esfuerzo es tan grande que uno puede no estar a la altura de las circunstancia y acabar desesperado, sin conseguir volver a restablecer el amor. Si merece la pena, adelante, su pareja puede acabar incluso más enamorada de usted.    Fuente

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