“Parece bien difícil detener a Leonel”




Así tituló Juan Bolívar Díaz su columna del penúltimo domingo de junio. Me llamó la atención porque expresa resignación de alguien que hizo todo lo posible para detener a Leonel. El profesor Bosch nos decía que la importancia de las expresiones no es lo que ellas dicen, sino quién las dice. El pueblo usa un refrán con la misma idea: “las palabras se toman de quien vienen”.
Franklin Almeyda.
La afirmación es una confesión de quien, con otros, había llegado hasta la temeridad para detener a Leonel.

Leonel, en cambio, nunca perdió el control emocional, lo sé porque he estado a su lado, desde que se inició la campaña en su contra. Terminado el proceso electoral del 2012 el Comité Político acogió realizar acciones para que Leonel y Danilo, saliendo y entrando como Presidentes en 2012, respectivamente, elevaran su posicionamiento en la población. Eso se logró.

Hipólito y su sector, a su vez, impugnaba el resultado electoral alegando fraude; eso anunciaba un ambiente de ingobernabilidad. No sucedió porque calcularon mal, creyeron que podían enfrentar a Danilo con Leonel y, defendiendo al primero, se lanzaron contra Leonel, porque midieron invalidarlo para el 2016, porque de los dos era y es el que no tiene una prohibición constitucional para presentarse.

Animaron a muchos sectores de la sociedad civil y hasta a compañeros, motivándolos con aquello del relevo democrático, para recrearlos en la idea de que ellos podían ser. El pequeño equipo de siete mujeres, incluyendo a mi esposa Fifa (ella y otra de ellas del Comité Central) acordamos sugerir cinco eventos para el 2013, los cuales fueron aprobados por el Comité Político a cargo de una comisión coordinada por mí y formada además por Radhamés Camacho, Julio César Valentín y Alejandrina Germán.

Movimos al partido con los símbolos patrios y partidarios en las manos y el corazón. Empezamos el año 2013 con el Bicentenario de Duarte y lo cerramos con el 40 aniversario de la fundación del PLD.

Sin Leonel referirse ni defenderse de aquella odiosa campaña, llevada de forma insólita hasta las puertas de sus oficinas de la Funglode y de su hogar, fue recuperando su posicionamiento para elevarse de nuevo a ser, además de Danilo, el dirigente del PLD que ganaría en primera vuelta a todos los candidatos posibles de la oposición. Para el éxito de una estrategia como la que nos dimos se necesita, además de dominar el contexto y las circunstancias, tener presente las características de la personalidad del dirigente, en este caso de Leonel. Es un dirigente con dominio de sus emociones; esta agresiva campaña más bien lo ha templado y lo ha hecho candidato para 2016. Juan Bolívar me invitó a su programa Uno+Uno para el pasado martes 1 de julio. Me dije pregúntale empezando por qué ha querido detener a Leonel, si el PLD es aliado estratégico de los intereses que él defiende y representa; y el PLD con Leonel retiene el poder.

Cuando hice la pregunta, de por qué detener a Leonel, no hubo cómo responder.

Están resignados, ahora se abren totalmente las compuertas de la represa con la que pretendían detener a Leonel. Debemos levantar la bandera del diálogo con todos nuestros aliados estratégicos y “adversarios”.   Fuente

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