viernes, 18 de julio de 2014

Cómo se siente el chikungunya

Puede causar dolor artrítico e inflamación en articulaciones y extremidades. 


Pilar Castro asegura que con su té de mango, malagueta y canela levantó del lecho de enfermo a su esposo y a su hijo, quienes presentaron síntomas del virus de chikungunya.

“Yo no los llevé al médico. Yo les hice té de mango nuevo (verde) con canela y malagueta, y con eso se levantaron”, indicó en el balcón de su casa, localizada en la calle Principal de Barrio Obrero, uno de los sectores de San Juan con mayor incidencia de la enfermedad, transmitida por los mosquitos Aedes aegypti (el mismo que transmite el dengue) y Aedes albopictus (conocido como zancudo tigre).   Fuente

Chikungunya invade el Caño Martín Peña

Allí recibió a El Nuevo Día y conversó sobre su experiencia con el chikungunya, que ayer fue declarado epidémico a nivel local por el Departamento de Salud de Puerto Rico. La agencia informó que tomó la decisión debido a que en regiones específicas de varios municipios se ha registrado un número de casos considerado significativo, y porque debido a la novedad del virus, la población carece de anticuerpos para combatirlo.

“Ellos se acostaron buenisanos, y amanecieron enfermos. El nene mío estaba acostado y se levantó 'juyendo' (rápido). Luego me dijo: '¡Ay, mami! ¡Agárrame, agárame que me caigo porque me duelen todos los huesos!'. Yo lo agarré. Si no lo agarro se va al piso”, contó.

“El marido mío estaba también igualito, adolorido”, agregó.

Castro no titubeó en dar detalles cuando se le pidió la receta del remedio. “Cogí una olla y le piqué como cuatro o cinco mangos adentro (con cáscara y pepa), y le eché mucha canela (en raja) y malagueta (en bolitas) y se lo puse a hervir, y preparé un galón”, explicó.

Su esposo experimentó síntomas por cinco días, y perdió varios días de trabajo. Al adolescente, de 14 años, los síntomas le duraron seis días, cuenta.

Varios vecinos de Castro también presentaron síntomas de chikungunya, pero de tres entrevistados solo una fue al médico.

Leocadia Toribio contó que se acostó bien el jueves, y el  viernes amaneció con dolor de cabeza, en el cuerpo y fiebre. Visitó a un médico que mandó se le hiciera un CBC (conteo de sangre completa) y la prueba del virus del dengue, parecido al chikungunya. Al encontrar que no le habían bajado las plaquetas descartó que fuera dengue, y entendiendo que era chikungunya le recomendó reposo, ingesta de líquido y de medicamento sin receta para la fiebre y el dolor. Ese es el protocolo de tratamiento.

“El viernes en la noche me dio fiebre.  Eso fue una cosa olímpica. Yo desvariaba, no me podía levantar, me corría en la cama porque no podía ni sostenerme con los brazos para levantarme. Era tremendo, tremendo el dolor. El sábado me dió diarrea todo el día. El domingo me dio vómito y ahora tengo dolor. Se me hincharon todas las manos, los pies, y tengo un picor en todo el cuerpo, como si tuviera sarampión, no es tan fuerte pero me molesta”, describió la mujer, quien vive sola.

Toribio indicó que es paciente de artritis, pero ni el dolor a causa de esa condición le resulta tan molesto como los síntomas del chikungunya, que se caracteriza precisamente por causar dolor artrítico e inflamación en articulaciones y extremidades.

“A mí nunca me había dolido el cuerpo así. Nunca, nunca. Yo tengo artritis, pero me bebo algo (para el dolor) y se me quita. Ahora la cosa fue fea”, afirmó.

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