Libra a libra, cero hambre



La situación de hambre y desnutrición de alrededor de 847 millones de personas en todo el mundo, es una de las preocupaciones más importantes de los organismos internacionales y de los Gobiernos de cada país afectado.

Analizar y estudiar el efecto del hambre y la desnutrición en nuestra población, nos alerta sobre la urgencia de este asunto. Un niño afectado por hambre y malnutrición, está condenado a ser entre un 5% y un 10% menos productivo en su vida adulta, lo que cuesta a la economía mundial alrededor de 30 billones de dólares.

Recientemente se celebró la 338 Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), durante la cual dicho organismo afirmó que “la región de Latinoamérica está en las mejores condiciones para erradicar el hambre”, ya que disponemos de los alimentos, los conocimientos y los recursos financieros necesarios para ello.

Además, podemos afirmar que el recurso más importante del que disponemos para atender este flagelo, es la voluntad política de los Gobiernos y de las sociedades latinoamericanas, dispuestas a acabar con el hambre y la desnutrición.

El concurso de la sociedad en la lucha contra el hambre y la desnutrición que padecen 1.2 millones de personas en República Dominicana, puede ser la diferencia a la hora de evaluar el éxito de las estrategias que el Gobierno dominicano ha dispuesto como política pública contra el hambre.

Existe un sentimiento interesante en la ciudadanía dominicana, que es parte del activismo ciudadano positivo que debemos promover. En los últimos años, miles de ciudadanos dominicanos y organizaciones no gubernamentales se han dispuesto a ser agentes de cambio, aportando su solidaridad y su acción voluntaria al trabajo que se realiza desde las políticas sociales del Gobierno.   Lea mas

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