sábado, 3 de mayo de 2014

Los abusos que la Iglesia católica supuestamente ocultó en América Latina

Manos de obispo

Juan Carlos Cruz conoció al sacerdote chileno Fernando Karadima cuando tenía 16 años.

Había muerto su padre y lo mandaron donde el cura para que lo ayudara. "Me dijo que iba a ser mi director espiritual y que Dios le había dicho a él que iba a ser mi nuevo papá. Yo pensaba que era un santo".
Pero entonces, Juan Carlos no anticipaba lo que estaba por venir: años de abusos sexuales y psicológicos. Tampoco imaginaba que 20 años después su testimonio sería crucial para graficar ante el Comité Contra la Tortura de Naciones Unidas la supuesta red de ocultamiento y encubrimiento implementada por la iglesia Católica para proteger a estos sacerdotes y evitar que comparezcan ante la justicia.
"Lo de Karadima me duele mucho, el abuso es horrible. Pero lo que más me duele es la respuesta de los que nos tenían que proteger y cuidar, que se convirtieron en nuestros peores enemigos", le dice Cruz a BBC Mundo.
Se refiere a la cúpula eclesiástica.   Lea mas

No hay comentarios:

Publicar un comentario