lunes, 12 de mayo de 2014

La curiosa historia del economista Maynard Keynes y el Cezanne abandonado

Es una de las menos conocidas pero más fascinantes anécdotas de la Primera Guerra Mundial.

Paul Cezanne's Still Life with Apples, c 1878

¿Por qué el gobierno británico fue a comprar pinturas en una subasta en París mientras los alemanes bombardeaban la ciudad?

Y, ¿cómo terminó una invaluable obra maestra de Paul Cezanne tirada en un matorral al lado de un sendero que conducía a una granja en Inglaterra?
Maynard Keynes (nunca usaba su otro nombre, John) es más conocido como un gran economista que creía firmemente en la intervención estatal en el mercado. Ayudó a fundar tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional.
Pero es menos sabido que era un miembro clave del Círculo de Bloomsbury (el grupo de intelectuales británicos de principios del siglo XX que empezó reuniéndose en la casa de Virginia Woolf), un ávido colector de arte y fundador del Consejo de Arte británico.
Una extraña mezcla de eventos en 1918 le permitió a Keynes, entonces un humilde asesor del Tesoro, combinar sus dos grandes pasiones: dinero y arte.
Su amigo de Bloomsbury, el crítico de arte Roger Fry, le contó que iba a haber una venta de obras de Impresionistas de la colección del artista Edgar Degas, que había muerto recientemente.  Lea mas

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